La memoria viva del Pueblo Quillasinga
Saberes Ancestrales
Los saberes ancestrales del Pueblo Quillasinga representan un legado construido durante generaciones, donde la memoria, la palabra y la experiencia de los mayores continúan guiando la relación entre la comunidad, la naturaleza y el territorio. Son conocimientos que permanecen vivos gracias a la transmisión oral y al aprendizaje compartido entre abuelos, autoridades, familias, jóvenes y niños.
En el Territorio Ancestral Quillasinga, cada recorrido es una oportunidad para conocer la cosmovisión que ha permitido conservar la identidad cultural del pueblo. Los visitantes pueden acercarse a la historia del territorio, comprender el significado de los sitios sagrados y descubrir cómo la espiritualidad orienta el cuidado de la Madre Tierra y el Buen Vivir.
Uno de los espacios más representativos es la Casa Ancestral Quillasinga, lugar de bienvenida donde los mayores comparten la historia, la identidad y las tradiciones del pueblo. Allí inicia un camino de aprendizaje que permite comprender el profundo vínculo entre la comunidad y su territorio ancestral.
Los saberes ancestrales también se expresan en la Pachawasi, espacio dedicado a las plantas aromáticas y medicinales, donde los mayores enseñan el uso tradicional de cada especie, su preparación y la importancia de conservar estos conocimientos como parte del patrimonio cultural del territorio.
La Chagra Ancestral constituye otro escenario fundamental para la transmisión del conocimiento. En ella se conservan prácticas agrícolas tradicionales, semillas, formas de cultivo y enseñanzas sobre la producción de alimentos en armonía con la naturaleza. Cada cultivo refleja la relación de respeto con la Madre Tierra y el compromiso de proteger la biodiversidad.
La música, las danzas, las artesanías, la gastronomía tradicional y las celebraciones propias complementan este legado cultural, fortaleciendo la identidad del Pueblo Quillasinga y permitiendo que las nuevas generaciones mantengan vivas sus raíces.
Los saberes ancestrales no pertenecen únicamente al pasado; continúan orientando las decisiones de la comunidad, fortaleciendo la educación propia, la conservación del territorio y el diálogo entre los conocimientos tradicionales y académicos. Son una expresión viva de la memoria colectiva y del compromiso permanente con la protección de la vida y la cultura.
